Este fin de semana, en el podcast de Dwarkesh, Karpathy ha ido al grano:
Overall, the models are not there. The industry is making too big of a jump and pretending this is amazing. And it’s not — it’s slop! Maybe they are just trying to fundraise…
Sus palabras han levantado mucha polémica… pero también muchas verdades incómodas.
En mi experiencia confirmo en el IIC parte de este diagnóstico:
Trabajar con agentes IA hoy en día puede ser como sudar tinta china para sacar un proyecto adelante. Y sí, muchos casos de uso se fuerzan solo por seguir la moda.
Ahora bien, cuando das con el caso de uso adecuado… merece la pena.
Los agentes IA no vienen a solucionar los problemas de la IA generativa.
Más bien, pueden amplificarlos si se usan sin criterio. Si ya solo el 5% de los proyectos de IA generativa llegan a producción, con agentes esa cifra podría ser incluso menor.
¿Cómo mejorar esta tasa de éxito?
- Usar agentes en procesos donde no son necesarios (sí, has leído bien). Cuando el pipeline es prácticamente determinista, no fallan. Eso sí: encarecen los costes frente a una automatización tradicional.
- Seleccionar casos de uso con un ROI muy claro y donde otras tecnologías serían mucho más costosas.
Como no querrás estar en 1, y te gustarías estar en 2 vas a necesitar:
- Un análisis serio y honesto de tus necesidades.
- Una metodología robusta.
- Un equipo experimentado.
- Iteración constante hasta cerrar el ROI.
Conclusión: Ni apocalipsis zombi ni solución mágica. Los agentes IA son una herramienta poderosa, pero solo cuando se aplican con pragmatismo, criterios de negocio y un equipo sólido.