El informe destaca las principales preocupaciones de 348 expertos consultados sobre la IA, y una de las más señaladas es “Damage to information integrity” (daño a la integridad de la información), como la desinformación o la suplantación de identidad.
En mi opinión, gran parte de estos riesgos se manifiestan en los deep fakes, especialmente en el acoso que sufren mujeres cuando sus imágenes o videos son manipulados sin su consentimiento. Por otro lado, el impacto de la IA en las noticias falsificadas (mal llamadas fake news) ha sido menor de lo que se esperaba. Pensábamos que íbamos a ver una avalancha de noticias falsas, pero el fenómeno resulta ser mucho más complejo. Además, somos más resilientes a la desinformación de lo que creemos. Un buen análisis sobre este tema lo encontramos en este libro.
Por otro lado, me sorprende gratamente que solo el 50 % de los expertos vea preocupante la violación de los derechos de propiedad intelectual. Esto me genera cierto optimismo, ya que sugiere que es posible llegar a acuerdos con los titulares de estos derechos.
